El presente texto es el producto del trabajo final del MOOC Pensamiento cientifico de la UNAM, el cual es un excelente curso donde se aclaran y ventilan la historia y las controversias en los conceptos inherentes al pensamiento cientifico, es un excelente aprendizaje, lo recomiendo, esta disponible en la siguiente direccion:
La
aplicación del pensamiento científico a la vida cotidiana es realmente un
trabajo fascinante y productivo, ya que con esta aplicación podemos
cerciorarnos que estamos aplicando la alternativa de análisis que ha demostrado
dar los resultados más fidedignos en función de su constante autorevisión y la
constante aplicación de refutaciones para comprobar la robustez de los
argumentos y las hipótesis formuladas.
En
el ámbito laboral, la aplicación de un pensamiento coherente y sistémico como
lo es el pensamiento científico garantiza la aplicación de una serie de medidas
y de revisiones que nos permitirán encontrar la mejor alternativa entre las
posibles soluciones, además de darnos la oportunidad de revisar la eficiencia
de la aplicación de las medidas adoptadas para su mejoramiento.
En
el mundo moderno en el que nos desenvolvemos actualmente es una característica
el uso cada vez mas cotidiano de la tecnología, la cual ha demostrado ser una
gran ayuda en nuestro trabajo cotidiano y en el desarrollo de nuestras relaciones
sociales, agregando una gran facilidad para realizar nuestras comunicaciones y en
la búsqueda de información para nuestro aprendizaje y conocimiento.
Este
último tópico es muy importante en función del uso cada vez mas frecuente de
las herramientas tecnológicas de las que disponemos en la actualidad para las
distintas labores cotidianas, pero debemos tener en cuenta que a medida que
usamos estas tecnologías, estamos mas expuestos a una serie de peligros que se
esconden en el ciberespacio, ese lugar digital, ambiguo, desprotegido que se
ubica entre nuestro computador y el sitio donde se encuentra la información a
la cual queremos acceder.
Esta
serie de peligros que se presentan cuando utilizamos esta serie de tecnologías
nos hacen vulnerables a ciertos riesgos que pueden ser aprovechados por
personas inescrupulosas que están en la búsqueda constante de nuestros
descuidos para beneficio propio, bien sea económicamente, con el robo de
nuestra información o inclusive con la suplantación de nuestra identidad para
realizar algún tipo de acciones ilícitas que pueden perjudicarnos a nosotros, a
nuestras familias o a nuestro trabajo.
En vista
de esta situación comprometedora y poco conocida, la he elegido como el tema de
la aplicación del pensamiento científico al ámbito profesional y personal de la
divulgación y toma de conciencia sobre los peligros que representa el uso de la
tecnología sin ningún tipo de conocimiento sobre los riesgos que su uso
representa y las medidas preventivas que deben ser tomadas para evitar o
disminuir estos riesgos.
La moda
actualmente es usar los dispositivos de tecnología, computadores, teléfonos inteligentes,
tabletas y otros para realizar nuestra interacción a través de las diferentes redes
sociales que están de moda en la actualidad, tales como Twiter, Facebook,
WhatsApp y otros sin repararnos a pensar sobre las consecuencias del exceso de exposición
de nuestra información en estas redes sociales, desde el punto de vista
personal y profesional debemos tener en cuenta que los correos electrónicos que
nos llegan a nuestros buzones pueden contener software malicioso o enlaces a
sitios que pueden instalar malware en nuestros computadores o teléfonos inteligentes,
incluso en mensajes de WhatsApp pueden contener este tipo de peligros
incluidos.
La
idea de aplicar el pensamiento científico es idear canales de divulgación para
informar a los usuarios de la tecnología para que estén enterados de este tipo
de riesgos y tomen las medidas mínimas necesarias para evitar ser victima de
estos actos ilícitos.
Primeramente
se debe pensar en la idea de hacer una analogía de la vida digital con nuestra
vida física, en el sentido de no creer todo lo que leemos en las redes sociales,
inculcar en los usuarios una interpretación de las informaciones que llegan a través
de estos medios, se debe reconocer que el hecho de seguir una moda puede
comprometer las decisiones que tomemos en el mundo digital, por ejemplo
utilizando aplicaciones altamente vulnerables como WhatsApp por ser la mas
usada, en lugar de revisar y decidir que aplicación es la que mejores
prestaciones en cuanto a la seguridad que nos ofrezca y decidir usarla.
En cuanto
a la analogía con el mundo físico, debemos tener presente que no dejamos la
puerta abierta de nuestra casa cuando salimos al trabajo, no dejamos entrar a ningún
desconocido a nuestro hogar, si en la calle alguna persona se nos acerca ofreciéndonos
algún negocio demasiado tentador para ser verdad, no lo aceptamos. Este tipo de
precauciones debemos extrapolarlas hacia nuestro mundo digital, hacia las redes
sociales, los correos electrónicos, las aplicaciones que instalamos en nuestros
diferentes dispositivos, no creer todo lo que escriben, no instalar
aplicaciones simplemente por moda, no ir a los vínculos que nos llegan por
correos electrónicos de destinatarios desconocidos.
Debemos
pensar cuidadosamente lo que hacemos en nuestra vida digital, tomar decisiones
objetivamente en función de informarnos primero antes de actuar, y mas
importante aun, promover la divulgación de esta información entre nuestros
familiares, amigos y conocidos para que tomen conciencia sobre los grandes
riesgos que se corren en el mundo digital por nuestro desconocimiento.
Tal como
en la edad media se creía que el sol giraba alrededor del sol, en este mismo
sentido hoy en día creemos que estamos seguros en el uso de las tecnologías, hacemos
uso de ellas por comentarios y por la moda, en lugar de informarnos
adecuadamente sobre su uso. En este sentido es donde podemos usar el
pensamiento científico para buscar alternativas para revertir este fenómeno del
uso masivo de la tecnología sin el adecuado conocimiento.
Como
decía el gran divulgador científico Carl Sagan, “Vivimos en una sociedad
dependiente de la ciencia y la tecnología en la que nadie sabe nada de estos
temas. Esto constituye una formula segura para el desastre”.
En conclusión,
el pensamiento científico nos arma de herramientas que nos permiten ver el
mundo desde un punto de vista mas objetivo, tomar mejores decisiones basadas en
fundamentos sustentables y discernir siempre sobre el conocimiento establecido
en función de buscar siempre la verdad que a final de cuentas, no se garantiza
que sea la verdad absoluta. Estas herramientas de razonamiento deben ser
utilizadas en nuestro ámbito personal y profesional para protegernos a nosotros
mismos, nuestros datos y nuestros seres queridos y conocidos de las amenazas
que permanecen latentes en el ciberespacio.
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